David Bowie, el amigo que nunca conocimos

David Robert Jones siempre se caracterizó por ser un pionero y una figura capaz de innovar y reinventarse en cada una de sus facetas, por lo que decidimos inaugurar esta sección editorial dedicándole un texto en honor a su legado e influencia no solo en la cultura pop, sino hasta la que de algún modo le dejó a mi persona.


Mi historia con Bowie comenzó cuando tenía como 11 años y escuché "Let's Dance" en un CD recopilatorio que compré principalmente por artistas como Oasis, Robbie Williams y Beastie Boys. Curiosamente esa canción no tuvo ningún impacto en mí, incluso hasta llegué a pensar que era de esos artistas pop de los 80's que solo fue famoso en esa época. Vaya que estaba equivocado. Ese mismo año me topé con el video de "Space Oddity" en el canal Telehit, y quedé bastante impactado porque no parecía el mismo artista...ni visual ni musicalmente. A partir de ahí despertó mi curiosidad por querer saber más de Bowie, y en el proceso me llevé la sorpresa de ver que él era el héroe de mis héroes como Damon Albarn y Robert Smith.



Hay ciertos momentos de la vida que uno recuerda a la perfección, desde cómo era el clima y hasta el aroma que conquistaba el lugar. Uno de esos para mi fue aquella media noche del 10 de enero cuando en un bar uno de mis amigos me notificaba que David Bowie había fallecido. Mi primera reacción fue reírme y decirle que en Twitter siempre matan celebridades, pero todo se detuvo cuando vi que era trending y que medios como Consequences of Sound lo confirmaban. Todos en la mesa nos quedamos callados en shock y ninguno pudo emitir una palabra hasta después de 2 minutos. El regreso a casa se sentía irreal.


Ese mismo día el cielo amaneció gris, parecía que hasta arriba le rendían tributo al Starman. Fue impactante y conmovedor ver cuánta gente le rendía algún homenaje y le agradecían por toda su trayectoria. Y no solo fueron músicos, también se unieron cineastas, actores, deportistas, diseñadores de moda, astronautas y hasta el mismo Vaticano se despedían de una persona que hasta el último de sus días hizo de su vida una obra de arte, pues 2 días antes lanzó "Blackstar", su último material discográfico, el cual sonaba muy oscuro, nostálgico y a la vez totalmente diferente a cualquier otro material de su carrera. Hasta ese punto nadie sabía de su batalla contra el cáncer, solo gente muy cercana, pero en sus letras y videos nos dejaba en claro que algo estaba sucediendo.


Es impresionante cuánto legado, respeto e historia puede haber en una sola persona, al punto que hasta la fecha siguen surgiendo creativos inspirados en su obra, por eso a Bowie le agradezco haber influenciado a casi todas mis bandas favoritas, pero a la vez enseñarme a poder disfrutar de casi cualquier género musical, enseñarme a no tener miedo de ser diferente e intentar llevar mis ideas acabo e incluso a tener la mente más abierta en muchas cuestiones.


Así concluyo esta primera entrega de esta sección editorial. Les invitamos a que si un día quieren escribir sobre algún tema en específico, alguna experiencia o vivencia relacionada con la música, pueden escribirnos a hello@sogoodmx.com para checar sus propuestas.


"We could be heroes just for one day."